Un maduro Inter acaba con la Juventus en Turín

Saque de centro, ataque rápido de la Juve, balón hacia Asamoah y gol de Arturo Vidal. Apenas habían transcurrido 18 segundos de juego, la hinchada bianconera festejaba orgullosa el inmejorable inicio de su equipo, pero en el Inter la estacada era doble: no solo habían encajado un duro golpe nada más comenzar, también el ghanés se encontraba en claro fuera de juego antes de asistir al volante chileno.

Los hombres de Stramaccioni parecieron ‘k.o.‘ durante los siguientes minutos, cuando Vučinić probó a Handanovič mientras los nerazzurri se tambaleaban. El Inter se levantó, Cambiasso, en su nuevo rol en la mediapunta (Sneijder sigue lesionado) hizo pesar sus galones y generó varias ocasiones. Palacio cabeceó a la red también en fuera de juego, pero en esta ocasión el linier si se percató de la posición antirreglamentaria. Poco después, una rosca de Cassano rozó el poste. Todo ello en 20 minutos tan movidos y apasionantes que se vivieron bastante más emociones que en otras muchas ediciones completas del Derby d’Italia.

La intensidad fue decayendo a medida que la Juve recuperaba su habitual mando de los encuentros. Incluso Vidal gozó de una doble ocasión para poner tierra de por medio aprovechando un despiste de Nagatomo. Antes, Lichtsteiner rozó la segunda amonestación justo frente al linier que no vio la primera jugada del choque, pero alguien en el banquillo local reaccionó rápido sustituyéndolo por Cáceres.  De ahí al descanso hubo tan solo un suspiro.

Bendtner sustituyó a Vučinić al regreso de vestuarios en un segundo tiempo que por momentos fue trepidante. La Juve tuvo cerca el segundo, pero el Inter logró igualar gracias a un extraño penalti nacido de una jugada de estrategia. Milito transformó la pena máxima para igualar el marcador, pero lejos de conformarse con el empate ambos siguieron pujando por la victoria.

Guarín, que relevó a Cassano, equilibró en la media interista, dándole mayor pujanza para frenar a los volantes juventinos mientras se descolgaba con frecuencia desde la segunda línea. En una de esas arrancadas que se anhelaban en el colombiano, Guarín sorprendió con una cabalgada prodigiosa, Buffon despejó su disparo pero Diego Milito culminó la remontada interista llegando desde atrás. La Juventus, imbatida en Serie A desde la campaña 2010-11 y que entre toda la temporada pasada y la presente tan solo perdió la final de Coppa ante el Napoli,veía peligrar su impresionante racha en casa ante su enemigo más íntimo.

Sin embargo, si algo caracteriza a la Vecchia Signora es su carácter. A su presión ayudaron los pasos hacia atrás del Inter. Pirlo y Bendtner (éste tras error grosero de la zaga) rozaron el empate, pero una carrera de Nagatomo con el rival volcado propició un nuevo tanto de Palacio, el definitivo 1-3 que finalizaba con los 49 encuentros como imbatida de la Juventus.

El choque evidencia el inesperado crecimiento del Inter de Stramaccioni, al que se esperaba para un momento bastante más avanzado de la temporada, quizás a un nivel inferior al mostrado esta noche. Cuando tan solo en su casa apostaban por él, ha logrado postular al cuadro nerazzurro como alternativa al poderío de un campeón que comenzaba el curso con una clara ventaja sobre el resto que las últimas semanas ha sido cuestionado tras varios pinchazos hasta la derrota de hoy. Momento para reflexionar en la Juve, para celebrar en el Inter y para disfrutar aquellos amantes del Calcio con un duelo por el Scudetto que promete mucho.

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