Ay Dinho

Poco más de dos meses tras su fichaje por Fluminense -su cuarto club brasileño-, Ronaldinho vuelve a encajar en el rol más reciente que ha ocupado de un tiempo a esta parte en los equipos en los que “ha jugado” últimamente: suplente para minutos residuales. El astro que maravillase al mundo durante la pasada década logró aprovechar la grata admiración, su asombrosa calidad y su sonrisa para ilusionar a otro equipo ávido de gloria que esperaba completar un plantel con muy buena pinta -a su llegada- que ahora camina a la deriva.

Dinho llegó y besó el santo. Encajó en un buen grupo en el que están más que consolidados los Fred, Gum o Diego Cavalieri, auténtica columna vertebral del Flu, donde destaca también el prometedor Gerson -por el que se dice que suspiraba el Barça pero ya es de la Roma-. En su primer encuentro como titular vencieron para frenar una mini crisis. Parecía comenzar a asentarse en el once pero muy pronto cayó del mismo. Por su parte los resultados siguieron empeorando, tanto que el conjunto carioca ha perdido 10 de los 14 encuentros que ha disputado desde que Ronaldinho se integró en su disciplina. El último, anoche encajando una dolorosa goleada ante Palmeiras mientras él lo veía desde el banco de suplentes.

Por su parte el astro, que no juega desde finales de agosto, enfureció a su hinchada por felicitar a Grêmio a través de las redes sociales. Curiosamente la torcida gremista también se enojó mucho cuando el ídolo regresó por primera vez a Sudamérica para fichar por Flamengo años atrás. Pero nada es tan triste como comprobar que su estrella se va apagando no por el natural paso de los años -que también- sino por su poca disposición a acabar decentemente una carrera de película cuyos créditos finales están siendo para el olvido. ¿Por qué hay jugadores que quieren acabar así? Entiendo al profesional que, como Buffon, siguen compitiendo al máximo, no suponiendo la edad un problema. Pero es más difícil entender a hombres que lo han tenido todo como Ronaldinho que sigan buscando una excusa cuando hace tiempo que demostraron que no quieren seguir jugando con una pelota que les ha dado todo, pero de la que hoy reniegan.

Por lo menos siempre podremos recrearnos en el recuerdo. Algo es algo ante tan pobre presente de una de las estrellas más brillantes del fútbol de comienzos del Siglo XXI.

Leave a Comment