En la frontera

Abril marca el límite entre los buenos y los mejores, separando a aquellos que animan los campeonatos de los que los pelean de verdad. También, confirma fracasos o renueva esperanzas ya que sus semanas son las previas a la decisión final, la que permitirá alzar una copa, estar en la pugna o incluso perder la categoría. Hay que darlo todo, jugar concentrados, esperar -rezar- que la pelota entre. Ahí se encuentran varios aspirantes al triplete que pueden coronar un curso glorioso o acabar miserablemente.

Podría decirse que uno que va a fracasar con casi total seguridad es el PSG. Esta noche se encargarán de corroborarlo, ya que en caso contrario asistiremos a una remontada tan inesperada como histórica. Y realmente complicada, en casa de un rival que apesta a campeón que tendría que encajar tres goles y no marcar nunca más de uno, algo que dada la zaga parisina no parece que no vaya a suceder. Sí, han ganado la Coupe de la Ligue, están en la final de la Coupe de France y probablemente venzan la Ligue 1, pero dar el paso adelante en Europa, competir -como sí hicieron en octavos ante el Chelsea-, es lo que no hicieron en el choque de ida. Por más títulos nacionales que obtenga Blanc, si los suyos no alcanzan una improbable ‘machada’ esta noche se despedirá del banquillo capitalino. Su adversario, en cambio, tiene mucha mejor pinta.

Otro que se la juega a lo grande es el Bayern. Cuando los bávaros anunciaron el fichaje de Guardiola hace dos años todo el mundo esperaba un conjunto que además de adquirir una gran riqueza táctica fuera capaz de arrasar cual Atila. Esto en el fútbol moderno es harto complicado, al menos a nivel continental salvo tramos puntuales de una campaña. Nadie tose a los muniqueses en Alemania, pero Europa está siendo otro cantar. Sorprendió cómo les manejo el Madrid hace un año, logrando un 5-0 global intachable. Se les espera para levantarse de nuevo, pero el miércoles pasado se llevaron un gran susto de su visita a Portugal. El Oporto les dio un baño de fútbol, no tanto de goles pero sí obtuvo dos tantos de renta que pueden valer oro esta noche. No hará falta que nadie le ponga una etiqueta, pues conociendo al propio Guardiola él será el que diga que han fracasado si no superan la eliminatoria. Del lado contrario, Lopetegui se encuentra ante el mayor reto de su corta carrera profesional a nivel de clubes -como primer entrenador-. En el Allianz todos los ojos serán para él, que deberá frenar a un contrincante iracundo mientras arregla el importante tema de los laterales, donde serán baja Alex Sandro y Danilo.

Si bien se espera que la Juventus esté en semifinales, no debería descartarse a un Mónaco más que complicado de batir que tendrá sus opciones. Sin embargo, este servidor apuesta por la Vecchia Signora. ¿Sencillo apostar por ellos? Depende. Si hay que fiarse de los años anteriores, no. Si nos ceñimos únicamente a esta temporada aparecen más fiables respecto a cursos anteriores. De hecho ante BVB y Fiorentina golearon a domicilio cuando se esperaba que lo pasasen bastante mal. Aquellas noches aún cercanas ganaron con solvencia, con una madurez que no habían mostrado hasta ahora. Empero, los monegascos llegan en su mejor momento. Terceros en Ligue 1, plenos de confianza ante los grandes choques, no tienen el potencial ofensivo ni las estrellas de su rival, pero sí armas suficientes para ‘meterle mano’ a la Juve. Eso sí, llevar la iniciativa no les conviene a ellos, aunque sí al campeón italiano como bien saben en Dortmund y Florencia.

Por último tenemos el gran derby madrileño, la reedición de la final de la última Champions, el octavo capítulo entre ambos en la 2014/15 con el Atlético como claro ganador hasta ahora. Pero, ¿ganador de qué? Sus victorias le han permitido alzar la Supercopa española, eliminar al Madrid de la Copa y llevarse los dos triunfos en Liga, pero en ésta última están prácticamente descartados en la pelea mientras en el torneo del k.o. cayeron ante el Barça. No es poco, pero para un equipo ‘in crescendo’ estos años caer hoy quizá no fuera un fracaso aunque sí una decepción, toda vez que Simeone les ha acostumbrado a la gloria del metal. En cambio para los merengues el palo podría ser durísimo, un bajonazo que confirmaría -más aún- el cambio de tendencia respecto a su íntimo adversario, que les dejaría sin su Champions justo cuando acaban de perder a Modric para mes y pico y ya veremos si juega Benzema, pues Bale -lesionado- y Marcelo -sancionado- no estarán. El órdago de Ancelotti tiene visos de tragedia aunque mantienen la vida entre la ilusión y la agonía.

Mañana en el Bernabéu habrá drama asegurado, así como hoy en Múnich y Montecarlo, pues para más de un proyecto no es que esté justificado no caer, pero sí se mira el cómo, ante quien, en qué circunstancia, y si se ha competido bien. Lo que suceda en las próximas 48 horas dará para muchas lecturas, pues mientras unos analizarán los porqués de su adiós otros se relamerán ante la cercanía de la final de Berlín. Se encuentran en la frontera que delimita el posible éxito del confirmado fracaso.

FOTO: hoyenfutbol.com

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