Insólito Real Madrid

Si ya le daba vueltas a este asunto hace apróximadamente un año, se me hace complicado no regresar a ello tras el clásico del Camp Nou. “Pese a la derrota la imagen del Real Madrid sale reforzada“. Oiga, no. Mejoró el juego, por supuesto, pero un partido no soslaya la pésima trayectoria del equipo en 2015, un conjunto que en lo que va de año ha perdido todos sus partidos exigentes a domicilio. Todos sin excepción, desde la caída en Mestalla en el regreso liguero tras el parón navideño hasta la doble derrota ante el Atlético (2-0 en Copa y paliza 4-0 en Liga) pasando por el 1-0 ante el Athletic Club hasta culminar anoche en Barcelona. Entre medias, provocando vergüenza ajena en el Santiago Bernabéu ante el Schalke 04.

Quizá en el pecado va la penitencia. El Real Madrid del Siglo XX fue tan grande desde la llegada de Di Stéfano que, salvo épocas breves, su afición se acostumbró a los mejores jugadores así como una riada de títulos de todos los colores que trufó la inigualable historia merengue. Ahora para desgracia del madridismo una de sus mejores plantillas -hay quien asegura que la mejor- no es capaz de ganar con regularidad. No partidos, si no títulos importantes, especialmente la Liga, para mí algunas veces de mayor valor que la Champions.

¿Por qué? Por demostrar regularidad e indiscutiblemente porque la gana el mejor. Europa es gloria, lo más grande, lo que te eleva al gran olimpo histórico, pero ser el mejor o estar entre ellos no te asegura ganar el título con regularidad -que le pregunten a Butragueño-. Sin embargo ganar la Liga es una obligación para el supuesto mejor club del mundo, no solo en términos económicos o institucionales, ni si quiera también por tener más trofeos de relumbrón que nadie a nivel nacional e internacional, si no también por ser el vigente campeón de una Copa de la que le ha echado su resucitado rival íntimo, de una Champions en la que volverán a verse las caras además de Mundial de Clubes y Supercopa de Europa. Si eres tan bueno, ¿por qué no lo demuestras día a día y no sólo en los partidos que te interesan?

La orgía de oropel parece haber ahogado la ambición de un vestuario incapaz de pelear por un título que, dicho esto con todos los respetos para Barcelona y Atlético de Madrid, debería estar consolidando el Real Madrid por cuarto año consecutivo. Esto es muy debatible, siendo por supuesto mi opinión, pero viéndolo desde fuera me cuesta una auténtica barbaridad comprender como el casi imparable buque de Mourinho en 2011-12 (campeón liguero y seguramente mejor equipo del mundo, pero eliminado por penaltis de la Champions) se deshace como un azucarillo al curso siguiente, mientras al que le sigue parece que pelean con Ancelotti para acabar renunciando de forma humillante, si bien lo fían todo a la carta salvadora de la Champions.

Mi sensación es que quizá habrían cambiado muchas cosas en Chamartín de no anotar Ramos aquel cabezazo antológico. O no. Pero puede que hoy el técnico fuera otro, y no me cabe duda que para resarcirse ellos mismos -y justificarse ante la afición- estarían liderando la Liga. Porque, ¿de verdad puede permitirse el Real Madrid ganar de las siete últimas ligas -contando la actual- tan solo una? Algo habrá que achacarle a una plantilla que tan solo ha ganado uno de los últimos cinco encuentros y no ha demostrado estar a la altura ante la ausencia de Luka Modric, jugador estructural que ha tomado el lugar de Xabi Alonso como mariscal todocampista y alma del equipo. Porque también es cierto que Ancelotti tiene mucha culpa de la coyuntura actual -pero mucha-. No obstante, ése es otro debate.

Pero ayer la imagen fue muy buena mientras al croata le duró la gasolina. Los blancos sometieron a un rival al que no llegaron a golear, invirtiéndose la tendencia a raíz del bajón físico del balcánico que prácticamente coincidió con el gol de Luis Suárez. El Madrid tiene de sobra para revertir la situación en la tabla así como para reeditar el éxito europeo. Otra cosa es que quieran sus componentes, especialmente en lo referente al torneo de la regularidad. A estas alturas hay quien no se deja engañar. Ni por jugadores ni por técnico.

Para concluir algunos datos:

-Desde 1953 en que Alfredo Di Stéfano llega al Real Madrid, los blancos rompen con dos décadas de sequía liguera, logrando el título en 30 ocasiones más entre aquel año y 2008.

-Desde 1953 hasta la fecha los dos mayores periodos de sequía madridista han sido 1981 a 1985 (dominio vasco y culé) y 1991 a 1994 (Barcelona tetracampeón). Sin embargo, aunque el club ha pasado por estos dos tramos nunca ha tenido una racha como la actual de un solo título en seis años.

-Desde que irrumpiera Guardiola en el FC Barcelona los culés han ganado 4 de los 6 últimos campeonatos nacionales. Van a por el 5º en siete años. Los restantes han sido uno para cada uno de los grandes madrileños. A lo de los culés se le llama hegemonía.

FOTO: mexico.cnn.com

1 Comment

  1. Oscar

    No es solo modric, y ahi no coincido con el texto, es todo el equipo el acusa un cansancio que solo les permitio jugar 40 minutos a nivel y de ahi aunque quisieron ya no pudieron. Al igual que al de Mou, y al Barca del tata, una temporada a todo tren pasa factura en la siguiente. Al madrid se le tmino el fondo fisico y eso no se recupera ni con ruda.

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