El espejo del rival

Hace ya casi una década pero no se olvida, ni en un bando ni en el otro. El Calciopoli o Moggigate, básicamente vino a hundir a una Juventus hegemónica en Italia, pagando los platos rotos por los crímenes contra el fútbol cometidos por su por entonces director general Luciano Moggi. La Serie B, el prestigio de la institución por los suelos y muchos de los mejores jugadores del plantel alzando el vuelo para mantenerse en la élite -con excepciones como Del Piero y Buffon- lacraron a la Vecchia Signora, que tardó años en recuperarse, dio algunos tumbos por el camino pero paso a paso ha recuperado su lugar habitual en el Calcio. Durante un tiempo, un lustro más concretamente, su más odiado rival, el Inter de Milán no solo creció ante la ausencia de su némesis, sino que se nutrió con Vieira e Ibrahimovic para empezar a sumar Scudetti tras muchos, muchos años de espera. Mourinho elevó los colores nerazzurri al cielo de Madrid con un equipo práctico, inteligente, talentoso y audaz.

Aquello sucedió en 2010, lógicamente con la Juventus ya regresada tiempo antes de la segunda categoría y compitiendo cada día mejor. Mientras Moratti se regocijaba su equipo moría de éxito pese a las evidentes necesidades que puso de manifiesto el tiempo. Se gestionó mal la transición  entre aquella escuadra que todo lo ganaba y las cenizas de lo que queda hoy día. Un subcampeonato contra el primer Milan de Allegri se alivió con la Coppa de 2011, completando un triplete modesto de títulos con la Supercoppa de Italia y Mundial de Clubes. Hasta ahí.

Benítez se había marchado en Diciembre del año de los 5/6 títulos. Ni en esas el Inter es capaz de aparentar al menos cierta normalidad. Tras él muchos pasaron por un banco muy caliente que actualmente ocupa Mazzarri, que como casi siempre los últimos cursos ha empezado mejor de lo esperado para ubicarse actualmente peor de lo que cabía imaginar. Su sistema no acaba de cuajar, así como tampoco las incorporaciones para esta campaña. Lesiones e infortunios varios completan la actualidad de un Inter que vive a la espera de lo que decida hacer con él su nuevo dueño, el indonesio Erick Thohir, cuya sensación es que se ha comprado un juguete nuevo del que no entiende ni las nociones más básicas y que ya ha firmado su primer esperpento con la no-operación del anunciado trasvase entre Guarín y Vucinic con la Juve.

Cierto, habíamos empezado con los bianconeri, a los que dejábamos aparcados hasta ahora. ¿Cómo les va por Turín? Estadio nuevo, moderno, funcional y propio desde la 2011/12. Economía saneada. Fichajes inteligentes, a bajo coste, de jugadores contrastados en las posiciones necesarias, como Arturo Vidal, Tévez, Llorente, Pirlo -inexplicable regalo del Milan- o Pogba -ídem a lo anterior con el Manchester United-. Normalidad en la directiva así como en el club. Técnico estable, de la casa, de confianza. Y ganador, pues lleva 2 Scudetti en otras tantas temporadas al mando del equipo de su vida. Su campaña en Serie A es encomiable si bien tiene algún que otro lunar como su inexplicable eliminación en la Champions a manos del Galatasaray. O la medio renuncia a una Coppa de la que recientemente le ha apeado la Roma, su único contendiente por el título liguero. Mientras en el Inter las cosas cambian muchísimo de un año a otro. Incluso en una misma temporada se viven un carrusel de sensaciones encontradas y pronósticos varios que hacen imposible plantearse como puede ser el futuro a corto plazo.

Así llegaremos al domingo, cuando el remozado Juventus Stadium vivirá un nuevo duelo entre Juventus e Inter, con la hinchada del primero ávida de sangre del segundo, que si bien cuando se enfrentaron en la primera vuelta pudo vencerles ahora mismo se presenta como un equipo endeble a merced del bloque de Antonio Conte. Curiosamente fue el Inter el que acabó la campaña anterior con una racha de 49 encuentros imbatida de la Juve, un espejismo absoluto. Con la obligación de intentar ganarlo todo lo restante para tener alguna mínima opción de pelear por la tercera plaza -el Napoli les aventaja en 11 puntos además de andar cerca de ellos la Fiorentina-, los hombres de Mazzarri se presentarán en la capital del Piemonte como víctima propicia para una Juve que sigue creciendo día a día y probablemente, salvo que la Roma logre una gesta, celebrará su tercer Scudetto consecutivo allá por el mes de Mayo.

Quizá no sea mal momento para que Thohir acompañe a la expedición, se mire en el espejo juventino y aprenda como gestionar un club de fútbol. En el eterno rival tiene el mejor ejemplo posible de cómo reconstruir una entidad venida a menos, ahogada por las deudas pero actualmente modélica tanto en lo deportivo como en lo institucional.

PD: la foto corresponde al gol de Icardi en la primera vuelta. El único momento de alegría nerazzurra en el campeonato. Efímero, por supuesto, ya que poco después Arturo Vidal igualaría la contienda. No se ha vuelto a ver un Inter tan bueno, ni se le espera.

FOTO: sport.sky.it

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