Lewandowski

Otro año, otra marcha. Diferentes clubes han acostumbrado a sus aficiones en diversos contextos durante los últimos años a la fórmula de la venta y reinversión con más o menos éxito en el tiempo como Sevilla, Arsenal, Ajax o Udinese, muy dispares entre sí pero con algunos lugares comunes que nos vienen bien al caso. Porque toca hablar del Borussia Dortmund, que por cuarto año consecutivo verá como una de sus principales figuras abandona el Westfalenstadion para poner rumbo a una entidad de mayor peso.

Sahin 2011. Kagawa 2012. Mario Götze 2013. Y por ahora Lewandowski 2014, a falta de lo que acabe sucediendo con Gündoğan u otras perlas que se expondrán en el escaparate mundialista dentro de unos meses. Pensamos que todas esas marchas reducirían el potencial del cuadro de Jürgen Klopp -cosa que no ha sucedido- pero paradójicamente, por las circunstancias que sea,  lejos del excéntrico técnico germano no están siendo los mismos. A Sahin las lesiones y su forma de ser introvertida le pesaron en el Bernabéu, sin haber vuelto a ser el mismo desde entonces pese a volver al abrigo de su principal mentor. Kagawa empezó bien en el United pero varios contratiempos le han borrado de un once al que entra con cuentagotas, casi siempre desde el banco de suplentes. El caso de Götze es diferente al convivir con un impresionante reparto de jugadores que pueden ocupar su misma posición, si bien está muy bien considerado por Guardiola, destino último de Lewandowski, que en principio tendrá como compañero de fatigas al croata Mandžukić.

Más fuerte el Bayern, pero ¿más débil el Dortmund? La respuesta sencilla es sí, pero viendo año a año las reestructuraciones llevadas a cabo por el Borussia cabe plantearse si realmente es así. A Sahin lo ha suplido fabulosamente Gündoğan, mientras a Kagawa puede decirse que Reus incluso lo ha mejorado. En cuanto a Götze el dinero que dejó en las arcas fue bien administrado en las adquisiciones de Mkhitaryan y Aubameyang, perdiendo el conjunto quizá algo de asociación pero ganando en verticalidad, la firme apuesta de un Klopp que se -nos- divierte con sus fulgurantes transiciones. Pero, ¿y con Lewandowski? Pieza esencial en su esquema, se entiende a las mil maravillas con todos sus socios de medio campo en adelante. Baja de las nubes los balones que le envía Weidenfeller, asiste o marca, surtiendo a sus mediaspuntas, acomodando el juego, bajando para ayudar y de vez en cuando goleando. Un jugador excelente, quizá no el mejor ‘9’ del mundo, pero sí el ideal para el juego que practica el Dortmund… y para los planes del Bayern.

Costará encontrarle recambio, aunque no dudo que Michael Zorc lleva trabajando junto a Klopp en ello desde hace bastante tiempo. Y tampoco dudo que probablemente acertarán. Por otro lado, ¿alguien recuerda al Lewandowski previo a la 2011-12? Una inoportuna lesión del chileno Lucas Barrios le abrió las puertas de la titularidad. El polaco, hasta entonces excesivamente fallón de cara a puerta -reconozco haberme desesperado con él en este sentido-, acabó amoldándose a la perfección a la propuesta borusser, tanto que la hizo suya. El crecimiento fue exponencial, aunando goles y asistencias con una importancia cada vez mayor en el esquema. La excelente Champions desarrollada hasta el subcampeonato con los cuatro goles al Real Madrid como guinda abrieron los ojos del mundo a un delantero que quizá no las emboque todas, pero es capaz de bailar como nadie alrededor del área, con Guardiola frotándose las manos para mejorar lo que ya parece perfecto en Múnich. Encontrar a su sustituto así como su rol en Baviera serán cuestión de tiempo. En concreto, en Julio ya tendremos la respuesta para ambos interrogantes.

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FOTO: libertaddigital.com

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